Infinidades de historias divertidas que necesitaría un blog solo para ellas, por eso contare varias al azar.
1º.- La primera ruta que me gustaría contar algo es la del Pinarillo - Mina de la Furia. En esta ruta unos de los dos maestros que teníamos faltó (el maestro de senderismo) y dirigió la ruta el maestro de bicicletas.
En un principio teníamos planeado subir al Almendrón pero por su gran dificultad y que además no sabíamos si saldría bien, cambiamos y nos dirigimos por el precioso barranco de los Cazadores.
El mineral que sacaban era la Galena, lo extraían de las minas y trasportaban por el barranco en burros hasta la fuente de esparto donde lavaban los minerales y continuación los trasportaban hasta la fábrica del plomo de Burriana desde allí los exportaban en embarcaciones.
En la bajada se produjo lo más emocionante de la ruta bajar por un inmenso pedregal, lo cual era bastante peligroso y arriesgado por la longitud del pedregal y las inmensas rocas que nos esperaban abajo. Una vez abajo y esperando a que los últimos terminaran de bajar, nos llevamos un susto de muerte cuando una roca inmensa corrió ladera abajo a una velocidad endiablada que a punto estuvo de arroyar a Juande, felizmente todo quedo en un susto.
2º.- En el tour del Mangüeno una ruta de una dificultad media - alta, donde cresteamos por :Cerro Tragalamocha, Cerro Boniato y Cerro Mangüeno, viendo el valle del rió Chillar a Oeste y el barranco de la Coladilla al este.
Lo mejor de la ruta es cuando estábamos descansando en las ruinas de una construcción antigua y nos encontramos con un insecto palo el que alegro nuestro rato de descanso tras un día de interminable caminata.
3º.- Travesía de Sierra Almijara esta ruta tiene bastante tela que cortar: el martes 11 de Mayo de 2010 haríamos a la última salida grande en senderismo del curso, la ruta dio comienzo en la Resinera de Granada. Ya desde los días posteriores a la ruta se tuerce la cosa, por la escasa participación en la ruta, solo iríamos cuatro alumnos en principio y los dos maestros.
En la subida al autobús de línea de las 8:30 ya aparece el primer problema, Fabián no aparece y la tensión se parpa en el ambiente.
El autobús zarpo con tres alumnos Raúl, Jorge y yo más los dos maestros Fabián con una indisposición no participo en la salida.
Comenzamos a andar con mochilas muy pesadas con el material suficiente para dos días y un calor insoportable que azotaba nuestras cabezas.
Después de una larga caminata y con las paradas obligadas para hidratarnos bien, paramos para comer y nos damos cuenta que estamos muy cerca de llegar a nuestro objetivo la Monticana lugar donde haríamos noche por lo que los ánimos estaban a flor de piel, es aquí cuando vemos que unos de los profesores, Jorge, no lleva consigo la esterilla, ni tampoco el saco de dormir. Le preguntamos el ¿porque no lo a traído? ¿Es que se le avía olvidado? Nos dijo que no se le avía olvidado sino que nos quería enseñar la dureza de los grandes montañeros y la supervivencia en momentos difíciles.
Seguimos la marcha hasta que muy agotados vemos las casitas de la Monticana y nos alegramos muchísimo. Una vez aquí y después de descansar, charlar, jugar a las cartas etc. Sebastián el otro profesor comenta que va a ir a dar una vuelta por los alrededores a investigar la zona puesto que no se notaba muy cansado, nadie le acompañó puesto que si estábamos más cansado y teníamos que guardar fuerzas para el siguiente día. Corría las 18:00 de la tarde y perdimos de vista a Sebastián desde nuestra posición, pero no le damos más importancia. Pero empieza a caer la tarde y llevamos una hora y pico sin saber nada de Sebastián y empezamos a preocuparnos porque no se llevo nada, la mochila estaba con nosotros por lo que no llevaba ni agua y tampoco frontal.
Cuando menos no lo esperamos vemos a Sebastián muy a lo lejos en una montaña muy escarpada y bajando en directo a un precipicio que parecía no ver, los nervios nos comen, gritamos sin cesar que no siga bajando, pero no escuchaba. Lo llamamos por teléfono y no lo cogía, hasta que lo cogió y le dijimos que no diera ni un paso más que diera la vuelta y bajase ya con nosotros que se le va a hacer de noche. Se dio la vuelta y lo perdimos otra vez de vista, pero suponíamos que en 15 minutos llegaría. No se produjo esa llegada y Jorge decide ir a buscarlo iría acompañado de uno de nosotros mientras los dos restantes esperábamos por si llegaba, cogieron los frontales y salieron a buscarlo. Yo me quede esperando con Jorge (alumno) pero al final salimos también detrás de Jorge y Raúl para buscarlos juntos porque ocho ojos ven más que cuatro.
Pero nos cogieron bastante ventaja y los perdimos de vista y en una bifurcación del camino no sabíamos por cual tiraron ellos así que nos dimos la vuelta para no perdernos y bajamos a la Monticana otra vez.
Al rato de estar en la Monticana solos sin saber nada de Sebastián maestro ni de los que fueron a buscarlo. Las llamadas de teléfono no sirven para nada sino para ponernos más nerviosos porque no hay cobertura. De repente aparecen Jorge y Raúl pero sin Sebastián, nos dicen que no lo han encontrado en las inmediaciones de la montaña en la que lo vimos por última vez. De improviso aparece Sebastián y los corazones vuelven a su pulso normal.
Jorge maestro está bastante angustiado aun porque ha sido una tarde muy mala y de descontrol total pero poco a poco nos tranquilizamos todos, pero no iba a ser todo, porque cuando estábamos esperando Jorge alumno y yo a que viniesen, vimos en un árbol escondido un saco y una esterilla, y entendemos que es de Jorge maestro y que nos ha estado bromeando todo el día con la supervivencia y se lo escondemos en otro lado, luego nos conto que lo trajo cuando vino otro día a investigar la ruta. Cuando estábamos preparando para meternos en la casa para dormir Jorge se dirigió en busca de su saco y esterilla pero no la encontró por lo que se cabreo y no se explicaba nada de lo sucedido esa tarde hasta que se la dimos y nos dijo “He estado a punto de irme para mi casa”.
A la mañana siguiente madrugamos para echar una foto de despedida a la pequeña Monticana que tantos problemas nos avía traído.
Y ponernos rumbo a la cima del Navachica para desde aquí bajar hasta las cuevas de Nerja donde cogimos un autobús para volver a casa.
Las grandes rutas en bicicleta.
Las salidas tan divertidas en Kayak tanto en mar abierto como en el pantano.
Las escaladas, vía ferrata, acampadas, tiro con arco y un largo ect. Todo esto lo hace especial, la de cosas que se aprenden en este curso.









